España

En palabras de Joan Llaberia, presidente de una cooperativa en Riudecanyes, “estamos ahora al 2 y medio por ciento de Riudecanyes, prácticamente seco, queda fango, no queda nada. Hay pueblos que dependen de esta agua, se van a quedar sin agua, y les van a tener que traer el agua a cubas. No hay agua”. Dice Joan Llaberia. Presidente de la Cooperativa y el pantano de Riudecanyes. 

Sin sequía, en Riudecanyes debería haber llovido mil 600 litros en 3 años, pero solo acumulan 600 litros en 3 años, menos del 40%. 

“Una parte positiva del problema es que nos ofrece una oportunidad de mejora, ¿no? Entonces aquí sí que tenemos una oportunidad para intentar mejorar lo que es el conocimiento de los acuíferos, cuánta agua tenemos, cuánta qué calidad tiene, cómo la podemos gestionar y aprovechar esa circunstancia para unas políticas hídricas que sean mucho más eficientes”, dice Enric Vásquez-Suñé, vicerrector del grupo catalán de aguas subterráneas.

“En normalidad, en las Cuencas Internas Catalanas, hay un 25% del recurso que se podría aprovechar y no se está aprovechando hoy”, añadió Joan Botey, investigador postdoctoral IDAEA-CSIC.

La Generalitat ha activado medidas que incluyen la restauración del pozo y el aumento de la regeneración de agua y la desalinización. Pero muchas medidas no son inmediatas y algunas zonas rurales están amenazadas por la sequía crónica. 

“Como no podemos regar, se nos están secando los árboles. Toda la zona que está bosque, los pinos se mueren por estrés hídrico. No hay agua. Se están muriendo los pinos. Y las encinas. Y esto arrastra al país también”, concluyó Joan (SINC).