Bangkok.

 

Singapur y Kuala Lumpur figuran este miércoles como las ciudades más contaminadas del mundo, debido a la densa humareda procedente de los incendios forestales que, desde agosto, persisten en Indonesia, según los datos de la plataforma suiza IQAir, que mide la calidad del aire en todo el planeta.

El Gobierno de Singapur informó este miércoles de que la contaminación del aire en la ciudad-Estado alcanzó un nivel «muy alto», el máximo registro en el país.

Las concentraciones de PM2.5, partículas finas en suspensión que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) pueden penetrar profundamente en las vías respiratorias, alcanzaron hoy en la próspera isla un máximo de 251 microgramos por metro cúbico, frente a los 50 recomendados, indicó en su último informe la Agencia Nacional Medioambiental.

Ante esta situación, el Ejecutivo singapurense, que reparte mascarillas a la población desde hace días, ha recomendado reducir la actividad física al aire libre y limitar la exposición a la contaminación mientras persistan estos niveles.

«Si bien los incendios y la neblina de humo podrían mejorar (…), se prevé que ambos fenómenos persistan en varias zonas, con un riesgo continuado de episodios graves de contaminación por humo transfronterizo«, señaló el organismo, que también predijo que la humareda seguirá afectando en los próximos días a Malasia e Indonesia, donde se han registrado aumentos de enfermedades respiratorias y conjuntivitis.

Por su parte, el Gobierno de Yakarta aseguró hoy que no declarará los incendios forestales como desastre nacional y afirmó que espera extinguirlos en un plazo máximo de un mes, sin detallar cómo pretende lograrlo.

El ministro coordinador de Asuntos Políticos y de Seguridad, Dudung Abdurachman, confirmó a la prensa local que Indonesia rechazó esa posibilidad, afirmando que el Ejecutivo sigue siendo capaz de gestionar la crisis a pesar de la neblina transfronteriza.

Asimismo, el ministro indonesio de Medioambiente, Jumhur Hidayat, dijo que el fuego podría controlarse en las próximas semanas porque «la intensidad» de las llamas «ya está empezando a disminuir», según declaraciones recogidas por la agencia estatal Antara, en las que reconoció, no obstante, que las operaciones de extinción afrontan dificultades.

En Timor Oriental, el Ministerio de Educación suspendió este miércoles temporalmente las clases en todo el país hasta la próxima semana «como medida preventiva para proteger la salud de los estudiantes, profesores y demás miembros de la comunidad educativa, dadas las actuales condiciones de la calidad del aire».

La decisión fue tomada tras los últimos informes estatales sobre el deterioro de la calidad del aire, vinculado a las partículas contaminantes provenientes de los incendios y quemas de la región.

Los incendios, que afectan desde hace meses a Indonesia, especialmente a las islas de Sumatra y Borneo, están relacionados en parte con la expansión de las plantaciones de aceite de palma y la quema de terrenos para habilitar cultivos.

Además, la sequía asociada al fenómeno de El Niño agrava la situación, especialmente en las turberas, humedales formados por la acumulación de materia vegetal parcialmente descompuesta, donde el fuego puede permanecer activo bajo tierra incluso después de apagarse las llamas superficiales.