México
El cerebro no puede esperar. Cuando una arteria cerebral se obstruye, disminuye el flujo de sangre y oxígeno hacia una parte del cerebro. En cuestión de minutos, las células nerviosas pueden comenzar a dañarse y aumentar el riesgo de secuelas permanentes. Es lo que ocurre durante un infarto cerebral. Una urgencia médica que puede alterar el movimiento, el lenguaje y otras funciones, además de provocar discapacidad o poner en riesgo la vida.
Cara paralizada o chueca, pérdida repentina de fuerza en un brazo o en una pierna y dificultad para hablar son algunas de las principales señales de alerta. En determinados pacientes, las primeras 4.5 horas representan una ventana crucial para administrar tratamiento trombolítico y tratar de restablecer la circulación cerebral. Pero lograrlo a tiempo requiere mucho más que la intervención de un especialista.
Implica protocolos, tecnología y una cadena hospitalaria capaz de responder de manera coordinada. Precisamente, esa capacidad de respuesta llevó al Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde a alcanzar por primera vez la categoría de diamante de la Iniciativa Angels, el máximo nivel de reconocimiento dentro de este programa internacional para la atención de pacientes con infarto cerebral.
“Significa que reunimos los estándares de calidad internacionales para atender rápidamente a esta población con atención sistematizada, con calidad y calidez. El trabajo multidisciplinario es lo más importante que nos ayuda esta distinción, sobre todo porque depende de servicios médicos y no médicos.
Esto empieza en el servicio de urgencias y termina hasta el servicio de rehabilitación, pasando por neurología, medicina interna, geriatría, terapia intensiva, imagenología, pero también depende de otros servicios no médicos, por ejemplo, camillería, trabajo social y hasta de seguridad. Entonces, el infarto cerebral es de todos y para atenderlo tenemos que participar todos. Es un trabajo en equipo multi e interdisciplinario”. Explica el Dr. Armando Jiménez Ruíz, encargado de la Clínica de enfermedad vascular cerebral y Coordinador del programa ICTUS en el HCG, “Fray Antonio Alcalde”.
Los resultados son registrados en la plataforma RESCUE en colaboración con organismos internacionales como la Organización Europea de Accidentes Cerebrovasculares y la Organización Mundial de Accidentes Cerebrovasculares.
“Es importante que todos estemos al pendiente de los signos y síntomas del infarto cerebral para que esto sea rápido porque el tiempo es cerebro. Esto indica que entre más tardemos en atender al paciente y restablecer la circulación cerebral más difícil será que el paciente recupere lo que ya ha perdido”. Explicó Jiménez Ruíz.
Para el Hospital Civil de Guadalajara, recibir por primera vez esta máxima distinción internacional representa también el compromiso de mantener y fortalecer estos estándares en la atención de una enfermedad en la que cada minuto puede modificar el desenlace.
“El infarto cerebral tenemos que reconocerlo todos y como el tiempo es cerebro tenemos que actuar rápido para que se pierdan las menos neuronas posibles. El reto que tenemos ahora en el Hospital Civil es mantener estos indicadores para que esto se perpetúe y cada vez tengamos mejores desenlaces para nuestros pacientes.”
Porque ante un infarto cerebral la rapidez importa, pero también importa estar preparados para responder.
(Hospital Civil de Guadalajara)
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