París.

 

El Museo Nacional de Historia Natural de París viaja 140 millones de años atrás para mostrar cómo era el territorio que hoy ocupa Francia y qué animales lo habitaban. La exposición, titulada Sobre el rastro de los dinosaurios, reúne fósiles de dinosaurios, cocodrilos y tortugas, además de plantas de aquella época, y ofrece también vídeos, recursos interactivos y juegos para los visitantes.

La muestra pone el foco en Charente y Charente Marítimo, en el oeste del país, donde los investigadores han encontrado miles de restos que permiten reconstruir cómo era el ecosistema durante el inicio del Cretácico.

Hace 140 millones de años, en el norte de la actual Nueva Aquitania, estaba formado por pantanos, lagunas y ríos, donde conviven cocodrilos, peces, tortugas, pequeños mamíferos y grupos de dinosaurios. En la zona se han recuperado 10 mil huesos y 70 mil fragmentos, además de otros 80 mil restos de pequeño tamaño.

El museo considera que forman el mayor conjunto paleontológico del inicio del Cretácico en el mundo. El recorrido también muestra el trabajo de los paleontólogos y cómo se estudian estos fósiles. La exposición concluye con una idea clave: el paso del Jurásico al Cretácico no estuvo marcado por una extinción repentina, sino por una transición gradual provocada por cambios medioambientales.

 

(EFE).