Argentina.

 

La Universidad Nacional de Mar del Plata cuenta con un nuevo clúster de cómputo que permite procesar miles de tareas de manera simultánea y ampliar las capacidades de investigación científica y tecnológica.

Gonzalo Arroyo, ingeniero electrónico y CPA profesional adjunto de CONICET, trabaja en este proyecto y explicó de manera sencilla cómo funciona esta tecnología.

“Para llevar el clúster a una analogía simple, se me ocurre una orquesta sinfónica en la que cada músico por separado podría llegar a ser una computadora. Entonces, el clúster es un conjunto de computadoras”, explicó.

A diferencia de una computadora convencional, que puede realizar una tarea de manera individual, un clúster distribuye un problema en múltiples procesos que se ejecutan al mismo tiempo. Este método se conoce como computación en paralelo.

“Mientras que una computadora realiza una tarea, el clúster las divide en miles de tareas y las realiza todas al mismo tiempo. Esto se denomina computación en paralelo”, señaló Arroyo.

De acuerdo con el científico, el equipo implementado este año alcanzó aproximadamente 250 teraflops durante una prueba de rendimiento o benchmark, una cifra que, según explicó, lo coloca en una posición destacada entre los clústeres de las universidades nacionales argentinas.

Para dimensionar su capacidad, Arroyo recurrió a una comparación: “Pongamos un ejemplo que lo que nosotros tardaríamos en calcular a mano, con una calculadora, apretando uno por uno los botones de la calculadora, podríamos tardar 4 millones de años en lo que hace nuestro clúster en tan solo un segundo”.

La infraestructura permitirá realizar investigaciones y simulaciones que requieren una gran capacidad de procesamiento. Entre sus posibles aplicaciones se encuentran el cálculo de síntesis de proteínas, la dinámica de fluidos y diferentes cálculos de ingeniería.

“Se pueden hacer simulaciones mecánicas, dentro de nuestra facultad se pueden hacer simulaciones de partículas, se puede hacer cálculos muy complejos”, detalló.

El clúster también incorpora ocho GPU, componentes especialmente útiles para procesar grandes cantidades de datos y desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial.

“También podemos aprovechar nuestras ocho GPU que nos dan posibilidad de hacer inteligencia artificial”, agregó.

La infraestructura no estará limitada exclusivamente a la investigación universitaria. Arroyo explicó que también podrá ser utilizada por la industria marplatense y por otros sectores del país para diferentes tareas de cálculo y simulación.

Además de incrementar la capacidad científica, el proyecto busca fortalecer la autonomía tecnológica de la institución.

“Todo lo que se puede investigar o desarrollar se hace y se puede mantener dentro de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Esto nos va a dar soberanía y nos va a permitir no depender de nubes extranjeras”, afirmó.

El científico incluso señaló que esta infraestructura podría abrir la posibilidad de desarrollar servicios propios de almacenamiento y procesamiento de datos: “Incluso hasta podríamos desarrollar nuestra propia nube local”.

Para Arroyo, el impacto del clúster va más allá de la capacidad de procesamiento. La herramienta también puede contribuir a formar recursos humanos especializados y acelerar los procesos de investigación.

“Vamos a poder mejorar los recursos humanos, vamos a acelerar el ciclo científico-tecnológico y vamos a mejorar la incorporación de nuestra universidad al Sistema Nacional de Ciencias”, concluyó.

 

 

(UNMDP).