México.

La popularidad del tequila ha dejado una huella en el medio ambiente debido a la expansión de los cultivos de agave, que han contribuido al cambio de uso del suelo y la pérdida de vegetación en el estado de Jalisco, en México. Allí, grupos de jóvenes y la comunidad adelantan una jornada de reforestación en zonas afectadas por el crecimiento de esta industria. De ello da fe Alma Fernández, voluntaria de la jornada:

“Se ha deforestado mucho los campos, principalmente por el agave. Que han deforestado por razón de que la sombra le perjudica al agave”.

De acuerdo con el Consejo Regulador del Tequila (CRT), en los 181 municipios de la zona de denominación de origen hay 511 492 hectáreas con poco más de 1 704 millones de plantas de agave, materia prima para la elaboración del tequila. Isaías Orozco, coordinador agrícola de una empresa tequilera, se refirió a la situación:

“Sí, se afecta porque al final yo pertenezco a un gremio, trabajo para un gremio y por algunos pocos perdemos muchos, ¿no? Pero estos muchos estamos queriendo también este poner nuestro grano de arena…”

El Gobierno de Jalisco y el CRT implementaron el programa Agave Responsable Ambiental para frenar el desmonte de áreas forestales, aunque esta medida ha sido insuficiente ante el creciente interés por producir tequila.

 

(EFE).