México.
En 1983, un joven ambientalista llamado Jay Westerveld visitaba las Islas Fiyi cuando se coló a un prestigioso resort y encontró una nota con un mensaje bastante peculiar que básicamente decía: «Los océanos y los arrecifes son un recurso importante, y reutilizar las toallas reducirá el daño ecológico».
La ironía en esta afirmación era que, mientras el hotel pedía a sus visitantes sumarse a la protección del ecosistema de la isla, por otro lado este se encontraba en proceso de expansión, lo cual provocaría un impacto mucho mayor que el hecho de no reutilizar las toallas.
Tiempo después, esta anécdota llevó a Westerveld a escribir un artículo donde emplea por primera vez el término greenwashing para referirse al lavado de imagen que las grandes empresas utilizan para continuar vendiendo sus productos, etiquetándolos como «verdes», «sostenibles» o «conscientes» cuando en realidad no lo son.
Esta estrategia ha sido ingeniosamente aprovechada para que quien consume lo haga pensando que, al hacer esto, está contribuyendo con algo a mitigar el impacto negativo en nuestro planeta. Lo cierto es que con lo único que contribuimos al hacer esto es a mantener a flote a estas empresas que están muy lejos de dejar la explotación de recursos y la emisión de gases para producir en masa y seguir satisfaciendo nuestras, a veces, muy innecesarias necesidades.
(NCC).
- NCC Radio Ciencia –Emisión 379 – 07/09/2026 al 13/09/2026 Investigadores de la UABC logran reproducir al pulpo Octopus bimaculoides - septiembre 7, 2026
- Estudian una proteína que podría desacelerar el deterioro cerebral - septiembre 7, 2026
- Tratamiento da nueva oportunidad a pacientes con cáncer de pulmón - septiembre 7, 2026




