España.
Los árboles de las ciudades no son solo elementos decorativos. Un grupo internacional de científicos propone que los bosques urbanos sean considerados infraestructuras críticas, al mismo nivel que las carreteras, las redes eléctricas o el suministro de agua.
De acuerdo con una nueva investigación, los bosques urbanos cumplen funciones esenciales frente a los desafíos ambientales y de salud que enfrentan las ciudades. Durante las olas de calor, ayudan a reducir las altas temperaturas; además, contribuyen a mejorar la calidad del aire, favorecen la biodiversidad y generan beneficios para la salud física y mental.
Sin embargo, los investigadores advierten que estos espacios continúan estando infraprotegidos y reciben menos inversión de la necesaria. A esto se suma una desigualdad en la distribución de la vegetación urbana, ya que los barrios con menos árboles suelen ser también los más expuestos al calor extremo y la contaminación.
Ante este panorama, el trabajo plantea cuatro prioridades para fortalecer la presencia y protección de los bosques urbanos: proteger los árboles existentes, garantizar un acceso equitativo a las zonas verdes, integrar los bosques urbanos en las políticas climáticas y mejorar su gestión mediante sistemas de monitorización y planificación a largo plazo.
El mensaje final de los investigadores es claro: cuidar los árboles urbanos no debe considerarse un lujo paisajístico, sino una inversión esencial para construir ciudades más resilientes, saludables y habitables frente al cambio climático.
(SiNC)




