Estados Unidos.

 

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, afirmó que garantizar el acceso a la salud para todas las personas debe ser una prioridad de los gobiernos y una responsabilidad compartida por las instituciones, al considerar que este derecho no debe estar sujeto a decisiones políticas.

Ramdin señaló que la salud es un derecho fundamental que debe ser garantizado para todos los ciudadanos, sin importar el lugar donde vivan o la comunidad a la que pertenezcan.

“La salud es importante para todos. No depende de dónde vivan o en qué comunidad estén. No dejar a nadie atrás no es una elección ni una opción; es una necesidad y una obligación”, expresó.

El secretario general sostuvo que los gobiernos deben impulsar políticas públicas, regulaciones e incluso leyes que aseguren el acceso universal a los servicios de salud. Asimismo, destacó la importancia de educar a la población para evitar la discriminación y promover una atención equitativa.

Ramdin subrayó que este objetivo debe mantenerse al margen de las diferencias políticas y contar con un compromiso permanente por parte de los países del hemisferio.

“La salud no es algo que deba politizarse. Es un tema que requiere compromiso a largo plazo y no podemos detener ese esfuerzo”, afirmó.

También destacó el papel de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como una institución clave para fortalecer sistemas de salud más sólidos y contribuir a sociedades más estables, seguras y saludables.

El secretario general reiteró la disposición de la OEA para trabajar de manera coordinada con la OPS y otros organismos internacionales, así como para apoyar la movilización de recursos y esfuerzos nacionales orientados a ampliar el acceso a la salud en los países de la región.

 

 

(OPS)