México

En lo profundo de la biodiversidad de México, una pequeña rana esconde secretos con el potencial de extender los límites de la medicina tradicional. Se trata de la rana mexicana Dryophytes arenicolor, cuyas secreciones actúan como un remedio contra infecciones. Científicos del Tec de Monterrey, liderados por Jesús Hernández, líder del área de secuenciación y biología molecular del Core Lab Genomics, descubrieron que una proteína única en las secreciones de la rana tenía potencial contra microbios y también para inhibir algunos patógenos.

Los científicos la llamaron arenina. Esta proteína no solo combate las infecciones, sino que además las previene. La investigación busca combinar lo mejor de la medicina tradicional y la medicina moderna.

Y es que la medicina tradicional ha utilizado compuestos similares durante siglos, pero a menudo con consecuencias negativas para la biodiversidad. El trabajo de Jesús Hernández no solo busca nuevos tratamientos, sino también métodos éticos y eficientes en los procesos de extracción. La investigación comenzó durante el doctorado de Hernández, cuando estudiaba las secreciones de la piel de la rana para encontrar moléculas que pudieran combatir microbios e infecciones, especialmente frente a organismos súper resistentes a antibióticos comunes.

Estudiar a la rana Dryophytes arenicolor no solo reveló propiedades antimicrobianas, sino también la razón detrás de la utilización de esta rana en ciertas regiones para combatir infecciones.

Por mucho tiempo ya se han estudiado secreciones epidérmicas de otros anfibios y se ha encontrado pues que tienen muchas moléculas, péptidos particularmente, que tienen actividad antimicrobiana. Y esto puede ser importante en el contexto de salud pública ahora que tenemos crisis de organismos que son súper resistentes a antibióticos comunes”, explica Jesús Hernández.

Para obtener las secreciones necesarias, se recolectaron muestras de ranas en regiones como la Sierra Gorda. Sin embargo, la cantidad de proteínas obtenidas era limitada.

“Yo me traje 5 o 6 ranitas ¿no? Y son ranitas chiquititas. La cantidad de proteína que le podemos sacar pues es diminuta. Y la cantidad de proteína que necesitamos para ver que realmente sea una proteína que pueda llegar a tener una aplicación, sí necesitamos mayores cantidades” relata el especialista.

A raíz de esta recolección, comenzaron a trabajar en el diseño de pruebas en laboratorios que utilizan la secuenciación genómica de la proteína y generan suficientes muestras para hacer pruebas sin necesidad de volver a recolectar ranas en el campo.

El siguiente paso se centra en dos direcciones: probar cómo la arenina puede ayudar frente a infecciones en heridas de sanación lenta y diseñar un proceso para estudiar proteínas de animales sin poner en peligro su hábitat. La historia de la arenina es una fusión de sabiduría tradicional y avances científicos. Los investigadores del Tec de Monterrey buscan entender y darle un fundamento científico a los remedios milenarios, avanzando hacia tratamientos más efectivos y éticos.

 

(TECSCIENCE).