El VAR ha cambiado el fútbol moderno, y ahora sabemos cómo está funcionando de verdad en el fútbol profesional. Un estudio con datos de más de 1500 partidos muestra algo sorprendente: cuando un árbitro acude al monitor al borde del campo, revierte su decisión original en el 95 por ciento de los casos. Y ese porcentaje se mantiene estable independientemente de la afluencia de público, el marcador, el tramo del partido o si la jugada afectaba al equipo local o visitante.

Los investigadores analizaron cuatro temporadas completas y no encontraron pruebas de que el público o el marcador alteren las decisiones del VAR. Eso sí: de las pocas decisiones que no se cambiaron tras la revisión, la mayoría estaba relacionada con el equipo local. Los autores creen que eso podría deberse a la ubicación del monitor, que suele estar frente a la grada local. Como posible solución, proponen moverlo al túnel, lejos de la presión de los aficionados, pero aún visible para los telespectadores.

En resumen, el VAR está corrigiendo la mayoría de errores, y sus decisiones parecen independientes de factores externos. Pero pequeños ajustes en cómo se usa podrían mejorar aún más la percepción de justicia en el juego.

 

(SINC).