Investigadores del CICESE y la Universidad de Guadalajara (UdeG) colaboran en un estudio sobre la supervivencia de la fauna en los Llanos de Ojuelos, Jalisco, ante la crisis hídrica. El proyecto documenta cómo los sistemas xerorribereños contribuyen a mantener la integridad ecológica de la región frente a la sequía y la intervención humana.
La investigación es una colaboración liderada por los doctores Eric Mellink, investigador del Departamento de Biología de la Conservación del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), y Mónica Riojas López, directora del Laboratorio de Ecología de Fauna Silvestre y del Paisaje de la UdeG.
El objetivo principal del estudio, titulado “Los sistemas xerorribereños y su contribución para mantener la integridad ecológica en paisajes semiáridos antropizados”, era evaluar la integridad del paisaje y la función de estos arroyos secos como conectores vitales para la vida silvestre. Sin embargo, la severa sequía registrada en 2023 y primera mitad de 2024 obligó a los científicos a ampliar el enfoque hacia la resistencia extrema de los anfibios.
Basado en observaciones registradas desde 2002 en 46 sitios, este permitió documentar que los anuros (ranas y sapos) lograron sobrevivir a la ausencia total de agua mediante la estivación, un estado de letargo bajo tierra en el que esperan el regreso de las lluvias.
El doctor Eric Mellink describió que, a estos hallazgos, se sumó el registro de una víbora de cascabel de cola negra (Crotalus molossus) nadando en la zona, un comportamiento poco documentado para la especie. Este hallazgo fue dado a conocer en un artículo publicado en Herpetology Notes (2025).
Impacto humanos y el caso de Baja California
La investigación también identifica que la pérdida de hábitat no responde únicamente a factores climáticos, sino a la intervención humana en los cauces. Por mencionar un ejemplo, Eric Mellink señaló casos críticos en Baja California, como el del Arroyo Santo Domingo, ubicado en San Quintín, donde el acaparamiento de agua de la cuenca afecta a la rana de patas rojas, especie que se encuentra en peligro de extinción.
El investigador detalló que el desvío de agua hacia fines agrícolas impide que el vital líquido llegue a las zonas bajas, lo que seca los refugios naturales de los anfibios.
Como parte de los resultados del proyecto desarrollado en los Llanos de Ojuelos, el equipo generó una infografía que promueve acciones locales de conservación. Entre las recomendaciones destaca el manejo de ganado para evitar el pisoteo de la vegetación en las orillas de los bordos de agua, lo que protege el refugio de los anfibios y reduce la evaporación.
Como un sistema de apoyo a estas investigaciones, los investigadores resaltaron la importancia de las plataforma de ciencia ciudadana, como iNaturalist, para el monitoreo de especies. A través de estas herramientas, las personas pueden subir fotografías de especies con su fecha y ubicación. Estos registros permiten a los científicos detectar áreas donde las poblaciones han dejado de aparecer, si arriban nuevas o regresan algunas otras.
Tras documentar la sequía no prevista en los Llanos de Ojuelos, los investigadores retomaron el enfoque original del proyecto para analizar la conectividad del paisaje con las especies, cuyos resultados serán dados a conocer en un artículo que actualmente es revisado por una revista científica.
Por: Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California.
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