Un estudio, publicado en la revista científica estadounidense Cell Host & Microbe por científicos del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital de La Princesa (IIS Princesa) en Madrid y de la Universidad McMaster (Ontario,Canadá) ha identificado una conexión entre las bacterias orales y la reacción del sistema inmunitario ante alérgenos alimentarios como el cacahuete.
El equipo comprobó que bacterias del género Rothia, presentes de forma natural en la cavidad oral, pueden degradar las proteínas del cacahuete responsables de las reacciones alérgicas y reducir así el riesgo de anafilaxia, una reacción aguda y potencialmente mortal que puede aparecer en pocos minutos.
Los investigadores observaron que las proteínas más alergénicas eran descompuestas por estas bacterias. Cuando esos fragmentos se utilizaron para estimular células alérgicas, la respuesta fue menor que con cacahuete sin degradar.
En modelos de ratón colonizados con Rothia también disminuyó la gravedad de la reacción tras la administración oral del alimento. Del mismo modo, los ratones alérgicos mostraron síntomas menos intensos al recibir cacahuete previamente tratado con estas bacterias.




