Brasil.

 

Casi 180 años después de ser publicado, el clásico Noches blancas de Fiódor Dostoyevski se ha convertido en un fenómeno global entre los jóvenes. La breve historia de un soñador que, al pasear por las calles de San Petersburgo de mediados del siglo XIX, conoce a una joven de la que se enamora perdidamente, está entre las más vendidas de Brasil.

“Este libro, Noches blancas, está teniendo un desempeño comercial de ventas muy, muy superior al que tenía hasta ahora, aunque el autor siempre ha sido leído con regularidad, pero sin duda que hay un efecto multiplicador que es muy positivo”, dijo Daniel Louzada, dueño de una librería en el país gigante de Sudamérica.

Paloma Lima, una influencer de 29 años adepta a la literatura rusa, contó que público joven de TikTok llegó a su canal de YouTube tras haber leído Noches blancas:

“Al principio me sorprendí porque no hubiera esperado ver a Dostoyevski entre los más vendidos hoy, pero cuando uno mira específicamente Noches blancas tiene mucho sentido, porque es un libro más corto y también muy intenso”.

En la novela, Dostoyevski describe cuatro noches y una mañana, un tiempo breve en que el protagonista deja de vivir por primera vez en su cabeza para tener una experiencia real.

“El protagonista de esa historia, que es solitario, melancólico, que se siente un idealista, que vive otra historia dentro de su cabeza, termina conectando mucho con lo que muchos jóvenes están viviendo hoy, entonces es una manera de decir: ‘Veo ahí a alguien como yo’”, explica Marcelo Nogueira, influencer brasileño de libros

Y el fenómeno no se limita a Brasil; en otros países como Reino Unido y España, Noches blancas también se ha ubicado como bestseller. En Rusia el fenómeno causa sorpresa y orgullo.

“Quizá los adolescentes de Occidente están viviendo ahora este estado de búsqueda de sí mismos y de algún modo lo encuentran en Dostoyevski, lo cual es sorprendente porque nuestros chicos, por el contrario, están sobrecargados con una literatura tan pesada que hay que abrirse paso a duras penas y buscan otras salidas más ligeras”, dijo Ekaterina Kvitko, escritora rusa.

Y en una época en que los videos cortos consumen buena parte del tiempo, muchos celebran que las redes den alas a la lectura.

“Creo que es bueno que veamos qué están leyendo, porque en mi generación todos están… nadie leía cuando empezó internet, y ahora quizá ellos lo están recuperando, un pequeño paso a la vez, pero lo están recuperando”, comentó Julia Nicasio, estudiante brasileña de literatura rusa.

El éxito de Noches blancas ha abierto la puerta además a grandes clásicos de Dostoyevski más voluminosos y complejos, como Crimen y castigo.

 

(AFP).