Antártida.

 

Una mosca nativa del Ártico fue observada por primera vez reproduciéndose y formando colonias en el ambiente natural de la península Antártica, una expansión que podría amenazar a otras especies de la región, según científicos consultados por la AFP. El aumento de las temperaturas por el cambio climático favorece, según los científicos, la llegada de especies invasoras a la Antártida.

“Una de las principales amenazas de la llegada de las especies invasoras al continente Antártico, al continente Subantártico, es el cambio climático. El cambio climático hoy en día está aumentando las chances, las temperaturas están aumentando, por lo tanto, el continente blanco, la Antártida, está cambiando su temperatura mínima general, aumentando el nivel de temperatura para poder, en este caso, dar un ambiente más propicio a especies que no vivían en ese lugar”, dijo Hugo Benitez, uno de los investigadores de un centro en Cabo de Hornos.

Según Naciones Unidas, la península es una de las regiones que más se ha calentado en el último medio siglo, con un aumento de casi 3 °C. Una expedición del Instituto de Investigación Centro Internacional Cabo de Hornos grabó durante el último verano austral, entre diciembre y marzo, a las moscas y sus larvas asentadas en cavernas cerca de pingüineras. En los últimos 5 años se reportó la presencia del insecto en alcantarillas de bases científicas y militares de la Antártida, pero ahora están haciendo su ciclo de vida en ambiente natural, según el biólogo que lidera el equipo de investigadores.

“El hábitat natural de estas moscas son las cuevas. Y son cuevas no cuevas de Sudamérica, son cuevas del Ártico, son cuevas de Europa. Y viven hacinadas en estos ambientes de cueva, viven dentro en la oscuridad. Y en la Antártida existen esos lugares, existen esos ambientes, y estas moscas en estos últimos años han empezado a buscar esos territorios en ese proceso de expansión invasora que están teniendo”, continuó Hugo.

Se presume que el insecto llegó a bordo de barcos turísticos, científicos y militares, y logró establecerse en la Antártida debido a los cambios de temperatura. Las larvas en el suelo provocan un aumento de temperatura que es imperceptible, pero que puede generar una desestabilización del ambiente. Una de las hipótesis de la nueva investigación, aún por publicar, es que esta alteración del ecosistema podría llegar a desplazar de sus territorios a los pingüinos.

El investigador concluyó: “probablemente 5 años es un exceso, pero yo creo que no más allá de 20 años podría haber ya daño al ambiente y repercusión a las especies nativas del ambiente, ¿y qué pasa? Se van a ir. Se están yendo a una Antártida que además está siendo consecuencia del cambio climático”.El equipo de científicos ya elabora trampas con feromonas para atraer a las moscas y mitigar su expansión.

 

(AFP).