Francia.

 

Francia está a punto de convertirse en uno de los pocos países de la Unión Europea donde ciertos pacientes con enfermedades terminales podrán acceder a la eutanasia y al suicidio asistido, tras años de debate sobre este tema.

La Asamblea Nacional francesa aprobó este miércoles la legalización de la muerte asistida. No obstante, la medida aún deberá ser revisada por el Consejo Constitucional, cuya decisión definirá la entrada en vigor de una de las reformas más relevantes sobre eutanasia en el país.

La legislación se centra principalmente en el suicidio asistido, modalidad en la que los propios pacientes se administran la sustancia letal. Los médicos solo podrán intervenir cuando la persona sea físicamente incapaz de hacerlo por sí misma.

El acceso a este procedimiento será altamente restringido. Los solicitantes deberán ser adultos con residencia legal en Francia, contar con el diagnóstico de una enfermedad grave e incurable en estado avanzado o terminal y experimentar un sufrimiento que no pueda aliviarse o que ellos mismos consideren insoportable.

El proyecto ha generado posiciones encontradas. Quienes se oponen a la medida advierten que podría ejercer presión sobre personas vulnerables, mientras que sus defensores sostienen que amplía la libertad personal y el derecho a decidir sobre el final de la vida.

Si el Consejo Constitucional avala la legislación, Francia se sumará al reducido grupo de países europeos que permiten el acceso legal a la muerte asistida en circunstancias específicas.

 

(DW)