Argentina.

Cada vez más mujeres argentinas apuestan por los oficios técnicos tradicionales como una alternativa para mejorar sus ingresos y acceder a nuevas oportunidades laborales. Cursos de plomería, electricidad y gasfitería impulsan la inserción laboral femenina en actividades con alta demanda y que, por ahora, no pueden ser reemplazadas por la inteligencia artificial (IA).

En Buenos Aires, 30 mujeres participan en un curso gratuito de dos meses organizado por la Fundación Cultura de Trabajo en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). La capacitación está dirigida a mujeres que buscan incorporarse a oficios históricamente desempeñados por hombres y mejorar su situación económica.

Entre las participantes hay trabajadoras de sectores como la enfermería y la seguridad pública, quienes decidieron aprender plomería o electricidad para complementar sus ingresos o cambiar de profesión ante los bajos salarios en sus empleos actuales.

Una de las egresadas, Julia Corgullone, dejó la gastronomía para convertirse en electricista y plomera. Actualmente obtiene ingresos hasta cuatro veces mayores que en su empleo anterior, aunque reconoce que aún enfrenta actitudes machistas durante algunos servicios.

Además del beneficio económico, muchas clientas prefieren contratar a mujeres para realizar reparaciones en sus hogares, ya que se sienten más seguras y cómodas durante las visitas técnicas.

Las capacitaciones también buscan ofrecer una opción laboral compatible con la vida familiar, mediante trabajos con horarios flexibles y servicios que pueden adaptarse a las necesidades de cada persona. La iniciativa cuenta con el apoyo de las embajadas de Australia, Canadá y Nueva Zelanda.

Especialistas señalan que los oficios técnicos seguirán siendo altamente valorados en un contexto de crecimiento de la inteligencia artificial, ya que requieren experiencia práctica, capacidad de interpretación y resolución de problemas, habilidades que actualmente no pueden ser sustituidas por los sistemas automatizados.

(DW)