Ecuador.

Las parteras ancestrales desempeñan un papel fundamental en sus comunidades al brindar acompañamiento durante el embarazo, el parto y el posparto, contribuyendo a la salud de las madres y los recién nacidos. Además de atender los nacimientos, preservan conocimientos tradicionales que incluyen el uso de plantas medicinales, baños, vapores y acompañamiento espiritual a las familias.

La capacitación de las parteras es una herramienta clave para fortalecer sus conocimientos y fomentar el diálogo entre la medicina ancestral y la medicina formal. El objetivo es que ambos sistemas trabajen de manera complementaria para prevenir complicaciones durante el embarazo, el parto y el posparto, y así contribuir a la reducción de la mortalidad materna.

María Mercedes, enfermera y partera ancestral, destacó la satisfacción que representa ver crecer a las personas que ayudó a recibir al nacer y el impacto que tiene su labor en la protección de la vida de las mujeres.

“Para mí es una satisfacción ver que los partos que he atendido ahorita ya son profesionales. Podemos salvar vidas y, más que todo, evitar la muerte materna, porque cuando una madre muere se pierde un pilar fundamental del hogar”, relata.

Asimismo, las representantes de las organizaciones de parteras subrayaron la importancia de fortalecer la coordinación con los centros de salud, hospitales y personal médico para dar seguimiento oportuno a los embarazos y consolidar un trabajo conjunto que garantice una atención integral para las mujeres gestantes y sus comunidades.

(OPS)