La misión colaborativa de la Agencia Espacial Europea y la Academia China de Ciencias tiene como objetivo comprender mejor las tormentas solares, las tormentas geomagnéticas y la ciencia del clima espacial.
La nave espacial Smile despegó a bordo de un cohete Vega-C desde el puerto espacial europeo de la Guayana Francesa a las 05:52 hora española peninsular (00:52 hora local) del martes 19 de mayo. El lanzamiento marca el inicio de una ambiciosa misión para comprender mejor las tormentas solares, las tormentas geomagnéticas y la ciencia del clima espacial.
Tras el lanzamiento y la separación del cohete, la estación terrestre de la ESA en New Norcia (Australia) recibió la primera señal de Smile a las 06:48. A continuación, los paneles solares de la nave se desplegaron a las 06:49, lo que significa que Smile ya puede captar la luz solar para abastecer de energía a sus sistemas e instrumentos científicos. La culminación de esta operación supuso el éxito del lanzamiento.
Smile es una colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS). Revelará cómo responde la Tierra a las corrientes de partículas y las ráfagas de radiación procedentes del Sol, utilizando una cámara de rayos X para realizar las primeras observaciones del escudo magnético terrestre en el mundo mediante rayos X, y una cámara ultravioleta para observar la aurora boreal resultante de forma ininterrumpida durante 45 horas seguidas.
“Estamos a punto de presenciar algo que nunca antes habíamos visto: la armadura invisible de la Tierra en acción”, afirma el director general de la ESA, Josef Aschbacher. “Con Smile, estamos ampliando los límites de la ciencia en un esfuerzo por responder a grandes preguntas que han permanecido en misterio desde que descubrimos, hace más de setenta años, que la Tierra se encuentra a salvo dentro de una gigantesca burbuja magnética”.
“Smile arrojará luz sobre los misterios del escudo magnético de la Tierra”, afirma David Agnolon, director del proyecto Smile de la ESA. “La misión ha sido posible gracias a una fluida colaboración entre la ESA y la CAS, con contribuciones de socios de toda Europa. Es la primera vez que la ESA y China seleccionan, diseñan, implementan, lanzan y operan conjuntamente una misión y todos estamos muy ilusionados con los importantes descubrimientos científicos que esperamos obtener de Smile durante los próximos tres años”.
Escudo contra el viento solar
Durante casi cuatro mil millones de años, la Tierra ha mantenido un escudo gigante frente al implacable ataque de partículas cargadas procedentes del Sol. Este viento solar puede dañar cualquier cosa a su paso, especialmente cuando se acumula y se convierte en tormentas solares.
El viento solar convertiría nuestra próspera Tierra verde y azul en un páramo rocoso y marrón si no existiera el campo magnético generado en las profundidades de nuestro planeta. Este campo magnético forma una gigantesca burbuja protectora a nuestro alrededor, llamada magnetosfera.
Por primera vez en la historia, hemos llegado a un punto en el que nuestras herramientas y tecnologías científicas han avanzado lo suficiente como para poder llegar al fondo de cómo funciona exactamente esta defensa contra el viento solar.
La profesora Carole Mundell, directora de ciencia de la ESA, afirma: “Smile es el miembro más reciente de la flota de misiones científicas espaciales de la ESA . Se basa en el innovador legado científico y tecnológico de misiones anteriores, como Cluster y XMM-Newton, y aplica tecnologías probadas y contrastadas de una forma nueva para revelar el entorno magnético de la Tierra como nunca antes se había hecho”.
Y continúa: “La colaboración de confianza entre nuestros equipos en Europa y China de ingeniería y ciencia ha resistido a retos globales como las restricciones de viaje por la pandemia y la distribución geográfica de los equipos. Es emocionante ver cómo todo esto se materializa hoy y estoy deseando conocer los nuevos descubrimientos científicos que nos deparará Smile”.
Instrumentos de análisis únicos
Smile está equipada con un conjunto de instrumentos único diseñado para ofrecernos la primera visión completa de cómo responde el campo magnético de la Tierra al implacable ataque del Sol.
Será la primera misión en observar el escudo magnético de la Tierra con visión de rayos X, para revelar dónde y cómo le impacta el viento solar. Esta interacción provoca perturbaciones, desde subtormentas menores hasta grandes tormentas geomagnéticas, que se propagan a través de nuestra magnetosfera hacia los polos Norte y Sur.
Allí, las tormentas magnéticas dan lugar a un espectáculo de luces conocido como auroras (la aurora boreal y la aurora austral). Smile utilizará visión ultravioleta para grabar la aurora boreal durante 45 horas seguidas, convirtiéndose en la primera misión en observarla durante tanto tiempo, y la primera desde 2008 en observar el círculo completo de auroras alrededor del Polo Norte en luz ultravioleta.
Al comparar las imágenes de rayos X y ultravioleta, podremos leer en tiempo real la historia de cómo responde la Tierra al embate del viento solar.
“Los datos que recopile Smile nos ayudarán a comprender mejor el planeta Tierra y nuestro Sistema Solar en su conjunto”, afirma Philippe Escoubet, científico del proyecto Smile de la ESA. “Y los descubrimientos científicos que revele mejorarán nuestros modelos del entorno magnético de la Tierra, lo que, en última instancia, podría ayudar a mantener la seguridad de nuestros astronautas y tecnologías espaciales durante las próximas décadas”.
Preparación para la ciencia
Se eligió el cohete Vega-C que llevó a Smile al espacio porque se ajustaba perfectamente a las necesidades de la misión.
Géraldine Naja, directora de Transporte Espacial de la ESA, afirma: “Desde la idea inicial, pasando por el despegue y hasta los resultados, miles de personas trabajan juntas en equipos de todo el mundo para que Smile sea un éxito. La ingeniería de precisión que requiere un lanzamiento hace que cada uno de ellos sea un logro. Felicidades a todos los socios implicados que han hecho brillar hoy al Vega-C —en particular a Avio, que ha actuado como operador de servicios de lanzamiento por primera vez—, lo que ha permitido un comienzo sin contratiempos para el viaje científico de Smile”.
El lanzamiento es solo el principio. Durante el próximo mes, Smile irá aumentando lentamente su altitud a través de 11 encendidos del motor, hasta situarse finalmente en una órbita extremadamente elíptica que la llevará a 121 000 km por encima del Polo Norte para recopilar datos, antes de descender a 5000 km por encima del Polo Sur para transmitirlos de forma eficiente a los científicos que los esperan con impaciencia en la Tierra.
La recopilación de datos comenzará en julio, una vez que el equipo haya desplegado los brazos, abierto las cubiertas de las cámaras y confirmado que todo funciona según lo previsto.




