Bolivia.

La Asunta al norte de Bolivia, abrazada entre selva y montañas, es uno de los municipios con mayor prevalencia de casos de enfermedades de la piel, como la leishmaniasis y la lepra. La leishmaniasis se presenta en casi todos los municipios del área tropical y subtropical de la zona, con una población en riesgo de más de 350 mil habitantes, mientras que en los últimos años existe un registro nacional de 482 casos de lepra. Ambos problemas de salud pública tienen diagnóstico tardío y por ende, acceso a tratamiento inoportuno.

El estigma reduce la búsqueda de información y atención. Hoy, gracias al trabajo conjunto del Ministerio de Salud y la OPS/ OMS, se han fortalecido los equipos de salud en el primer nivel de atención. Nuevas técnicas como la termoterapia para la leishmaniasis y la poliquimioterapia gratuita para la letra están al alcance cerca de la comunidad.

Expertos de la OPS actualizaron técnicas y capacitaron al personal de salud. Los métodos socializados en leishmaniasis, por ejemplo, representan una innovación en salud pública en el país y permitirán una atención centrada en el paciente más rápida, con menor toxicidad, costos reducidos y aplicabilidad en zonas rurales o de difícil acceso.

Este tratamiento es importante debido a que ahorramos cantidad de medicamento, no tiene efectos sistémicos en el cuerpo y nos ayuda mucho en la calidad de vida de los pacientes porque no tienen que ir todos los días y evita estos riesgos sistémicos que pueden afectar el riñón, el hígado, el corazón”, dijo la doctora Juliana Quintero, experta internacional PECET.

“Antes muchos de los pacientes caminaban dos, tres, cuatro horas para llegar al centro de salud. Recibían tratamientos tóxicos o eran mal diagnosticados. Ahora podemos detectar a tiempo y dar una atención integral aquí mismo y se va a mejorar el tiempo y la calidad también de la vida de las personas”, dijo el doctor Lucio Quispe.

Las redes integradas de servicios de salud permiten que nadie quede atrás. Con jornadas de atención integral, educación comunitaria y prevención, se corta la cadena de transmisión y se reduce el estigma. Estas acciones son parte de la iniciativa de eliminación de más de 30 enfermedades en las Américas que impulsa la OPS junto a los ministerios de salud.

“Ya recibo atención. Ya ahora sé que la leishmaniasis ya tiene tratamiento y ahora la atención es un poco más accesible, más fácil, ya no es como antes. Ya no tienes que ir tan lejos o perder días. Aquí ya vienen a visitar y es más fácil”, dijo un paciente.

Donde antes había miedo, ahora hay respuesta. Donde había estigma, ahora hay comunidad. En los yungas cada diagnóstico temprano es una oportunidad, cada tratamiento es dignidad y cada persona atendida tiene esperanza.

Por: Organización Panamericana de la Salud / (OPS).