Colombia.

Las abejas son parte de la biodiversidad esencial para la vida humana. No solo producen miel, también polinizan cultivos de frutas y verduras, pero actualmente enfrentan amenazas derivadas de la agricultura intensiva y el uso de agroquímicos.

«Tiene una gran desventaja para las abejas, y no solamente para las abejas, sino también afectan todo el ecosistema y otros polinizadores. Por supuesto, las abejas se ven muy afectadas. De hecho, las abejas, cuando están sometidas a pesticidas, tienen síntomas de enfermedades similares a las del ser humano, como por ejemplo el Parkinson”, explicó Gino Paolo Cala, apicultor de Big Food.

En Colombia, el cambio climático también afecta las temporadas de lluvias, provocando retrasos en la floración de las plantas y reduciendo el alimento disponible para estos polinizadores. Ante este escenario, la empresa Big Food, junto con una universidad, desarrolló una torta proteica para complementar su alimentación.

“En esas ocasiones, cuando son épocas difíciles para ellas por invierno o en estos frentes fríos que estamos atravesando, se puede suministrar esta torta”, señaló Cala.

La torta proteica contiene cinco aminoácidos esenciales de los diez necesarios para la nutrición de las abejas y sustituye parte del alimento que a veces no encuentran en la naturaleza.

“La gran biodiversidad que tiene Colombia la hace susceptible a las consecuencias que traerá el cambio climático. Iniciativas de universidades y emprendimientos locales tratan de dar respuesta a los nuevos retos que tendrá Colombia y el mundo. En esta ocasión han utilizado elementos abundantes en el país para llegar a una respuesta en apoyo a las abejas, que será útil no solo para Colombia sino para países de toda América Latina”, comentó Felipe Abondano, corresponsal para América Latina de DW.

El suplemento contiene polen, harina de auyama o calabaza y otros nutrientes procesados por estudiantes del semillero de ingeniería de alimentos junto con la profesora Martha Tarazona.

“Un alimento rico en proteínas, en aminoácidos y tiene muy buena aceptación por parte de las abejas y cumple todos los requerimientos nutricionales que tiene la abeja Apis mellifera”, explicó Martha Patricia Tarazona, profesora de Ingeniería de Alimentos de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Además de su impacto ambiental, el proyecto representa una oportunidad formativa para estudiantes universitarios.

“Estamos realmente alimentando y salvando unas vidas. Y estas vidas sostienen el planeta, como son las abejas. Entonces es algo muy apasionante, muy innovador y académicamente retador. Y qué bueno que seamos nosotros, como latinoamericanos y colombianos, quienes estemos dando ese paso”, afirmó Juan Camilo Molina, estudiante de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

El alimento está pensado para apicultores de Colombia, un país con gran potencial en este campo y que aún comienza a ser explorado por emprendedores locales.

“La idea es usarla como suplemento. Esto no va a reemplazar el polen que ellas generalmente colectan del medio ambiente”, aclaró Gino Paolo Cala.

Colombia vivió recientemente un frente frío histórico que provocó graves inundaciones, fenómenos climáticos con impacto en la producción agrícola y también en las abejas.