Argentina.

La producción de materiales sustentables a partir de procesos biotecnológicos se ha convertido en una línea de investigación clave en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Ambiente, donde se trabaja en el desarrollo y escalamiento de celulosa bacteriana para la fabricación de biocueros.

La investigadora Melina Nisenbaum explicó que esta línea surgió a partir de la vinculación con un emprendimiento marplatense actualmente incubado, dedicado a la producción artesanal de biocueros. Estos materiales, de origen 100 por ciento sustentable, no contienen compuestos tóxicos ni derivados del plástico, y buscan reemplazar a la cuerina convencional, cuyo impacto ambiental incluye la generación de microplásticos que pueden incorporarse a la cadena alimentaria.

El proyecto se centra en la celulosa bacteriana, un material similar a la celulosa del papel, pero sin lignina, lo que le otorga alta pureza y propiedades mecánicas destacadas para el desarrollo de nuevos materiales. Actualmente, el emprendimiento asociado utiliza residuos de celulosa y otros desechos orgánicos industriales para producir planchas de biocueros.

Desde el ámbito científico, el objetivo es optimizar el proceso biológico para acelerar la producción de celulosa y escalarla de un nivel experimental a una escala industrial. Para ello, el equipo trabaja con consorcios microbianos de kombucha, comunidades simbióticas de bacterias y hongos que crean un ambiente estable y resistente a la contaminación por otros microorganismos.

El laboratorio donde se desarrolla esta investigación cuenta con experiencia en cultivos microbianos y reactores alimentados con residuos industriales, lo que ha facilitado la adaptación de esta nueva línea de trabajo. Actualmente, se estudia el crecimiento de estos cultivos utilizando residuos locales como polvo de yerba, borra de café, desechos botánicos de la industria del gin y bagazo de cerveza, los cuales han mostrado resultados favorables en la producción de celulosa.

Este enfoque busca no solo aprovechar residuos orgánicos, sino también fortalecer una alternativa sostenible para la industria de materiales, con potencial de impacto ambiental positivo a gran escala.

Por: Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).