Pese a que el gobierno chileno, liderado desde marzo de este año por el presidente José Antonio Kast, intentó matizar la filtración de documentos oficiales que apuntan a un fuerte recorte del presupuesto en ciencia y tecnología para 2027, la comunidad científica latinoamericana sigue en alerta.
Cualquier recorte a la ciencia en América Latina “es una mala idea”, dice Edgar Guerra, sociólogo de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, México.
En el contexto de la polarización política actual, añade, los sistemas científicos sólo pueden mantener su autonomía a través de financiamiento e iniciativas claras que promuevan el desarrollo de los países. Ante la polémica actual, “no podemos quitar el ojo de Chile,” dice el investigador.
La filtración de la Secretaría de Hacienda, el pasado viernes 24 de abril, desató críticas y preocupación en la comunidad científica chilena. Se trata de un oficio que muestra la intención del gobierno de reducir un 30 por ciento al presupuesto destinado al Ministerio de Ciencia para 2027.
De concretarse, sería el recorte más drástico de las últimas décadas.
El documento, de 19 páginas y revisado por SciDev.Net, contempla una “descontinuación” de poco más de US$ 6 millones en inversión respecto a 2026, afectando a diversos programas de ciencia, salud, tecnología, educación y otros ámbitos de desarrollo.
En el caso del Ministerio de Ciencia se prevé una reducción de US$190 millones en once programas cruciales para la investigación en el país, incluyendo el financiamiento de becas de posgrado en Chile y en el extranjero.
Horas después de la filtración, la Secretaría de Hacienda reconoció la validez de los documentos y argumentó que se trató de un mal uso de palabras y un error comunicacional.
Para la microbióloga de la Universidad de Antofagasta Cristina Dorador Ortíz, quien es una de los más de 500 científicos y científicas de diferentes países que firmaron un comunicado sobre el tema, la propuesta “es muy preocupante” y supone “un retroceso enorme para la ciencia chilena”.
Programas prioritarios en riesgo
Los programas que podrían sufrir recortes son vitales para la ciencia nacional y están coordinados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID). A través de ellos se financian proyectos en prácticamente todas las áreas científicas, como ciencias oceánicas, de la atmósfera, astronomía y cambio climático.
En varios de estos campos se desarrollan investigaciones de alta prioridad para Chile, como la extracción de litio en los salares del país, señala Dorador, quien ha dirigido varias de estas investigaciones con fondos públicos.
Entre los recortes que más inquietan a los científicos están los que afectarían a la Iniciativa Científica Milenio, que financia investigación de alto nivel y recibe alrededor de US$ 22 millones anuales, y a los Centros de Excelencia, estructuras que agrupan equipos científicos con financiamiento sostenido para desarrollar investigación de impacto, formar nuevos investigadores y fomentar la colaboración internacional. Estos reciben alrededor de US$15,5 millones anuales.
Los Nodos para la Aceleración de Impacto Territorial de la Ciencia Tecnología Conocimiento e Innovación serían eliminados. Se trata de un instrumento de política científica que conecta la ciencia con las necesidades de los territorios y recibe más de US$3 millones al año. Asimismo, se eliminaría el Programa de Investigación Asociativa que recibe alrededor de US$ 33 millones anuales.
Por otro lado, la posible reducción de becas nacionales y en el extranjero también genera alarma. En total, ambos programas reciben alrededor de US$ 77 millones. Los científicos temen que una medida de este tipo provoque, a largo plazo, una fuga de cerebros en Chile. Hasta 2025, más de 5.000 estudiantes en Chile y 1.300 en el extranjero se beneficiaban de estas becas, según datos enviados por la ANID a SciDev.Net.
“Es lamentable”, dice Ximena Baez, Bioquímica y presidenta de la Red de Investigadoras de Chile. El país invierte actualmente alrededor del 0,3 por ciento de su Producto Interno Bruto en ciencia y tecnología, lo que lo sitúa entre los países de América Latina en la OCDE con menor inversión. Un recorte adicional a este ya bajo nivel sería “un desmantelamiento total del sistema científico”, advierte Baez.
Dorador señala que los recortes a la ANID afectarían directamente a las mujeres estudiantes e investigadoras del país, ya que cortaría financiamiento de los programas InES de Género, instrumentos que buscan reducir brechas de género en ciencia, tecnología, conocimiento e innovación. En Chile, las mujeres representan el 40 por ciento de la comunidad científica activa.
Intenciones poco claras
Días después de la filtración, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó en una entrevista a 24 Horas Chile que, aunque los documentos eran oficiales, la palabra “descontinuar” no implicaba un recorte inmediato, sino que los programas quedarían sujetos a una posible reformulación presupuestaria.
Para Baez, el solo hecho de plantear esa reformulación es “tremendamente delicado y grave”, ya que estos programas no sólo garantizan la formación de nuevos investigadores, sino también una transición ordenada entre quienes se jubilan y quienes inician sus carreras.
En una reunión sostenida con el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), tras confirmarse la validez de los documentos, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao Pilquian, reiteró que los recortes no están definidos. También anunció la intención de crear un comité asesor, con miembros de la comunidad científica, para revisar las propuestas de Hacienda antes de su aprobación.
“Sentarnos a conversar nos parece un avance, pero falta esperar a que la promesa se concrete”, dice a SciDev.Net Maria José Gallardo, presidenta del CRUCH y presente en la reunión celebrada el 30 de abril.
Aunque desde el inicio de su gestión el presidente Kast no ha emitido declaraciones abiertamente contrarias a la ciencia, las fuentes consultadas por SciDev.Net señalan que su agenda en política científica sigue siendo poco clara. Durante su campaña presidencial, Kast dijo públicamente que “Chile no tiene futuro sin ciencia.”
La controversia por la filtración refleja la incertidumbre de la comunidad científica frente a los próximos cuatro años, dice Baez. “Es desconcertante,” añade, “no hay un plan de trabajo claro establecido, y no parece que lo vaya a haber pronto.”
SciDev.Net solicitó una declaración a la ANID. Hasta el cierre de esta edición, la agencia no ha respondido.




