España.

Hablar varios idiomas podría ayudarnos a envejecer más despacio. Un estudio publicado en Nature Aging analiza los datos de más de 86 mil personas de 27 países europeos.

El hallazgo: Quienes usan más de una lengua tienen la mitad de riesgo de sufrir un envejecimiento acelerado.

El equipo liderado por el neurocientífico español, Agustín Ibáñez, ha descubierto que este efecto es gradual. Cuantos más idiomas hablamos, más se refuerza la protección. Incluso al considerar factores como la edad, el entorno o la educación, los resultados se mantienen.

Los científicos creen que el multilingüismo actúa como un entrenamiento mental constante, que fortalece la mente y retrasa el deterioro cognitivo. Aprender idiomas, concluyen, no solo amplía horizontes, también puede ser una forma de cuidar el cerebro y ganar tiempo al envejecimiento.