Honduras.

La Asociación Compartir es una organización no gubernamental sin fines de lucro, fundada en Tegucigalpa, Honduras, que trabaja desde hace décadas por garantizar los derechos humanos, sociales y educativos de niños, niñas y adolescentes que viven en condiciones de vulnerabilidad o riesgo social. Su misión principal es contribuir a que niñas y niños en vulnerabilidad tengan acceso a la educación y al ejercicio pleno de sus derechos, fortaleciendo capacidades individuales y comunitarias con un enfoque de derechos humanos.

«Hemos estado apoyando a trece centros educativos de educación básica con una cobertura de más de cinco mil niños y diez centros de educación prebásica con una cobertura de más de trescientos niños. Estos programas, estos centros educativos tienen un apoyo bastante integral, porque ese es el enfoque de Compartir. Capacitación a docentes, dotación de material didáctico, apoyo con tutorías escolares a través de la metodología de pares, porque creemos en el liderazgo de los niños. Apoyo al fortalecimiento de las fuerzas vivas de la comunidad educativa como lo son la APF, los gobiernos escolares y las escuelas para padres», dijo Sandra Sauceda, coordinadora de proyectos.

La asociación apoya a la educación en diferentes enfoques, como programas educativos directos, brindando accesos a recursos y aprendizajes como bibliotecas móviles, en educación integral, educación centrada en la comunidad, también con apoyo con cooperación internacional, todo en pro de los niños y niñas hondureñas.

“Nosotros hemos tenido proyectos durante la historia en diferentes zonas. Hemos trabajado con niños en las peores formas de trabajo infantil. Actualmente, estamos trabajando en San Antonio de Oriente con veinte escuelas y Tegucigalpa, en las colonias Villanueva, Los Pinos y Nueva Suyapa, que ustedes saben que son comunidades que necesitan el apoyo”, comentó Sauceda.

En un país donde la educación continúa siendo un pilar fundamental para el desarrollo, la labor de la Asociación Compartir representa una oportunidad concreta para transformar vidas desde la niñez.

“Seguro que nosotros vamos a seguir orientados en la permanencia escolar. Tenemos un gran reto como país. Que más niños y niñas tengan la educación como un proyecto de vida. Enfocados en eso, vamos a innovar, vamos a implementar estrategias, vamos a capacitar a docentes, vamos a ver la metodología de pares, cómo continúa funcionando. Pero también queremos ver la vida escolar, trabajar en ambientes seguros y felices. Los niños tienen que ser felices en la escuela”, comentó Sauceda.

A través de programas educativos, acompañamiento comunitario y formación integral, la asociación reafirma que invertir en educación es invertir en el futuro de Honduras.

Por: STVE.