Ecuador.

Tengo casi 30 años, estoy en mi mejor etapa laboral y no tengo planeado tener hijos en este momento, pero ¿qué pasa si quiero ser madre en el futuro?” Esa es la pregunta que cientos de mujeres se hacen hoy en día y la ciencia ya tiene una respuesta, el congelamiento o la vitrificación de óvulos.

Esta técnica relativamente novedosa consiste en hacer un proceso de congelamiento muy rápido a temperaturas muy bajas de los óvulos o los ovocitos, como en realidad les decimos los médicos, para preservar sus características a futuro”, dijo Galo Enriquez, médico ginecólogo.

Desde el 2012 la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva dejó de considerar este procedimiento como experimental. Hoy es parte de los tratamientos habituales de fertilidad. América del Norte y Europa ocupan alrededor del 40% del mercado global de crioconservación de óvulos. América Latina representa apenas el 6%.

Cuando la mujer nace tiene un número de óvulos específicos para el resto de su vida y al acercarse a la pubertad ha perdido cerca del 50% de ellos. A los 30 años la fertilidad femenina empieza a descender gradualmente. Después de los 35 la caída es más pronunciada. Congelar óvulos antes de esa edad aumenta las probabilidades de éxito futuro.

“Todos sabemos que sobre los 35 años y sobre todo después de los 40 años, los óvulos de las mujeres a veces ya no tienen la misma calidad para lograr una reproducción exitosa. Entonces, algunas mujeres que están en esta etapa profesional avanzada, científicas, atletas, quieren postergar su maternidad, pero quieren mantener sus óvulos jóvenes, entonces pueden congelarse porque se pueden congelar por tiempos prolongados”, detalló Enriquez.

El procedimiento implica estimulación hormonal durante 10 a 12 días, extracción mediante punción ovárica y luego su almacenamiento por varios años. Para algunas mujeres esta es una herramienta de autonomía reproductiva, para otras una forma de ganar tiempo frente al reloj biológico. Las posibilidades son amplias, como los costos de este procedimiento.

Lo que sí existe es la garantía de que estos procesos son costosos. No están al alcance de todas las personas, son bastante costosos y tampoco hay programas ni de la Seguridad Social ni del Ministerio de Salud que le permitan el acceso a la personas que no disponen de recursos, lamentablemente porque no debería ser así, debería estar disponible a las personas que en general lo necesitan, pero la realidad es esa, son procesos costosos que están al alcance de pocas personas”, agregó.

En términos de fertilidad, la ciencia amplía opciones, pero la decisión final y la capacidad de acceder a estas es más limitada.

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN) / Viviana Obando.