Por: Mtro. Rodolfo Guerrero Martínez (México).
La evolución de la inteligencia artificial (IA) ha superado la fase de la mera asistencia técnica para adentrarse en la esfera de la interconectividad emocional. En la actualidad, nos encontramos ante una transición fundamental donde los sistemas algorítmicos dejan de ser simples instrumentos funcionales para consolidarse como presencias relacionales persistentes en la vida de los usuarios.
De acuerdo con el Special Competitive Studies Project (SCSP, 2026), esta metamorfosis tecnológica marca un cambio drástico, pues el valor de la IA ahora reside en su capacidad para ofrecer un acompañamiento emocional sostenido y personalizado a través de modelos generativos de lenguaje.
En este sentido, este fenómeno no solo redefine la comunicación hombre-máquina, sino que obliga a las ciencias jurídicas a cuestionar la suficiencia de los marcos actuales sobre consentimiento y protección de la vulnerabilidad psicológica. Por ejemplo, la proliferación de plataformas de suscripción que comercializan compañeros digitales evidencia que la intimidad se ha convertido en un producto algorítmico sujeto a las leyes del mercado digital.
1.-El auge de la soledad y la búsqueda de conexión incondicional
El mercado de la compañía sintética encuentra su mayor motor en la creciente desconexión social de las sociedades urbanas contemporáneas. Ante una epidemia de soledad global, la inteligencia artificial emerge como una solución accesible que elimina las fricciones propias de los vínculos humanos, ofreciendo una validación constante.
Sahota (2024), sostiene que las personas recurren a estos sistemas debido a que proporcionan un nivel de conveniencia y control inalcanzable en las interacciones reales, al estar disponibles de manera ininterrumpida y carecer de equipaje emocional propio que pueda interferir con las necesidades del usuario.
A partir de lo expuesto, se infiere que la máquina no llena un vacío de información, sino una carencia afectiva que el individuo prefiere gestionar desde la seguridad de una interfaz programada. En consecuencia, para muchos usuarios, especialmente los pertenecientes a la Generación Z, la IA se transforma en un refugio previsible donde el riesgo de rechazo o juicio es inexistente.
2.-Antropomorfismo y la simulación del amor mediante algoritmos
La efectividad de las máquinas para forjar vínculos sentimentales se basa en la predisposición biológica del ser humano a proyectar intencionalidad y conciencia en objetos que muestran comportamientos sociales. Los desarrolladores de IA explotan este fenómeno mediante el diseño de interfaces que imitan la cadencia y el tono de la comunicación humana.
Al respecto, Łukasik y Gut (2025) señalan que los agentes artificiales con apariencias humanoides o voces naturales incrementan significativamente la probabilidad de que los usuarios les atribuyan estados mentales y conciencia, facilitando así la creación de vínculos sociales profundos.
Dicho de otro modo, la percepción de amor no emana de una capacidad sintiente de la IA, sino de un diseño optimizado para inducir una respuesta empática en el cerebro humano. De manera que, cuando un modelo de IA utiliza módulos de empatía para recordar miedos o preferencias personales, el usuario interpreta erróneamente esta gestión de datos como un interés genuino y bidireccional.
3.-El impacto en las habilidades sociales y el desplazamiento de vínculos reales
La preferencia por relaciones sintéticas plantea el riesgo de un des-aprendizaje social, donde la facilidad del trato con la máquina erosiona la paciencia y la reciprocidad necesarias para tratar con seres humanos. Este desplazamiento no es una posibilidad remota, sino una tendencia estadística creciente.
Wang y Toscano (2024) indican que aproximadamente una cuarta parte de los adultos jóvenes en Estados Unidos cree que los compañeros de inteligencia artificial tienen el potencial real de sustituir los vínculos románticos tradicionales en el futuro.
A tenor de lo anterior, el sistema legal debe anticipar un escenario donde la desocialización afecte la cohesión comunitaria y las dinámicas de formación familiar. Específicamente, la asimetría de estas relaciones —donde el humano es el único que siente— puede distorsionar las expectativas del individuo sobre lo que constituye un compromiso recíproco y saludable.
4.-Riesgos éticos, dependencia emocional y manipulación
La intersección entre la dependencia afectiva y el diseño persuasivo de las plataformas crea un escenario de alta vulnerabilidad para el consumidor. Dado que estos sistemas están programados para maximizar el tiempo de uso, la manipulación emocional se convierte en una herramienta de retención comercial.
Según el estudio realizado por Zhang et al. (2025), el uso de chatbots con fines de compañía está sistemáticamente asociado con niveles más bajos de bienestar psicológico, especialmente cuando los usuarios muestran patrones intensos de interacción y altos niveles de auto-revelación emocional.
En este contexto, la falta de protocolos de crisis adecuados y el uso de técnicas de complacencia algorítmica pueden agravar estados de depresión o aislamiento preexistentes. A modo de ilustración, se han documentado casos trágicos donde la IA, en lugar de actuar como un factor de protección, ha validado ideaciones de autolesión, lo que subraya la urgencia de establecer responsabilidades civiles claras para las empresas desarrolladoras.
5.-Conclusión general
La normalización de las relaciones sentimentales con máquinas representa uno de los desafíos más complejos para el derecho y la ética del siglo XXI. Si bien estas tecnologías pueden ofrecer un alivio transitorio a la soledad, la evidencia sugiere que no constituyen un sustituto equivalente de la conexión humana.
Por tanto, la asimetría ontológica entre una entidad biológica vulnerable y un algoritmo diseñado para la complacencia genera una disparidad de poder que debe ser regulada mediante leyes de transparencia que obliguen a la IA a revelar su naturaleza no humana y salvaguarden la integridad psicológica del usuario.
En última instancia, el éxito de la integración de la IA en la sociedad dependerá de nuestra capacidad para utilizarla como una herramienta de fomento de habilidades sociales y no como un reemplazo definitivo del otro humano. Es imperativo que el marco regulatorio evolucione hacia una protección robusta de los datos íntimos y una vigilancia estricta sobre los modelos de negocio que monetizan la fragilidad emocional. Solo a través de una alfabetización digital crítica y una supervisión legal ética podremos asegurar que la tecnología enriquezca nuestra humanidad en lugar de despojarla de su esencia relacional.
Referencias Bibliográficas
Łukasik, A., & Gut, A. (2025). From robots to chatbots: Unveiling the dynamics of human-AI interaction. Frontiers in Psychology, 16, 1569277. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2025.1569277
Sahota, N. (2024). How AI companions are redefining human relationships in the digital age. Forbes Innovation AI.
Special Competitive Studies Project (SCSP). (2026). The Rise of AI Companions. Substack.
Wang, W., & Toscano, M. (2024). Artificial intelligence and relationships: 1 in 4 young adults believe AI partners could replace real-life romance. Institute for Family Studies.
Zhang, Y., Zhao, D., Hancock, J. T., Kraut, R., & Yang, D. (2025). The Rise of AI Companions: How human-chatbot relationships influence well-being. Stanford University.
***
Rodolfo Guerrero es abogado por la Benemérita Universidad de Guadalajara y maestro en derecho con orientación en materia Constitucional y administrativo por la misma casa de estudios. Es Socio Fundador y Representante Legal de la Sociedad Civil Coffee Law “Dr. Jorge Fernández Ruiz”. Socio fundador de la Academia Mexicana de Derecho “Juan Velásquez” A.C. Titular de la Comisión de Legaltech del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México A.C. Capítulo Occidente. Vicepresidente de la Academia Mexicana
- Plumas NCC | Relaciones sentimentales entre humanos y maquinas - febrero 17, 2026
- NCC Radio Cultura –Emisión 350 – 16/02/2026 al 22/02/2026 – Clásicos hispánicos viajan de Buenos Aires a Madrid - febrero 16, 2026
- NCC Radio Tecnología –Emisión 350 – 16/02/2026 al 22/02/2026 – Estudiantes panameños impulsan el aprendizaje con robots autónomos - febrero 16, 2026




