México.

México se está calentando a un ritmo alarmante, pues su temperatura ha aumentado 3,2 grados Celsius por siglo, por encima del promedio global de 2 grados centígrados, afirmó Francisco Estrada Porrúa, experto, en cambio, climático de la Universidad Nacional Autónoma de México. El investigador indicó que la aceleración de la temperatura en el territorio mexicano se debe en gran parte a su ubicación geográfica, que lo hace especialmente vulnerable al cambio climático, un factor que amenaza con intensificar sequías, olas de calor y otros fenómenos extremos en el país.

“México, en la posición geográfica en la que está, pues nos ha tocado una tasa de calentamiento mayor que el promedio global. Y dentro de México tenemos una gran diferencia en tasas de calentamiento. El norte del país se está calentando a tasas de alrededor de seis grados por siglo, mucho más alto que el promedio de México y el que promedió el planeta”, contó Estrada Porrúa.

De acuerdo con el experto, luego de la presencia de los fenómenos del niño y la niña, se esperaba que se enfriara el ambiente, pero esto no ha sucedido. El aumento de temperatura ha provocado distintos eventos extremos como intensas olas de calor, inundaciones repentinas, deslaves y pérdidas de suelos, daños en infraestructura y viviendas, sobre todo en zonas vulnerables del país.

La probabilidad de eventos extremos de precipitación se ha multiplicado por tres en algunos lugares de México con respecto al mismo periodo y esto, pues, ha acompañado también con eventos deuda con efectos sobre la agricultura, salud y la economía”, comentó Estrada Porrúa.

En el ámbito nacional, el profesional sugirió avanzar en la descarbonización de la economía, es decir, pasar de una economía que depende de combustibles fósiles a una que esté basada en energías renovables.

Es muy importante no solamente pensar en mitigación, sino en cómo vamos adaptándonos a este cambio climático, cómo vamos priorizando nuestras acciones, para, por ejemplo, conservar la biodiversidad, para asegurar que vamos a tener capacidad para producir los alimentos que necesitamos, que vamos a hacer en términos de agua”, acentuó Estrada Porrúa.

Finalmente, Estrada Porrúa reiteró que actuar desde lo individual y lo institucional es clave para mitigar riesgos y adaptarse a los efectos del calentamiento global en México y en el mundo. Entre mayo de 2024 y mayo de 2025, México registró 82 días de calor extremo, de los cuales 51 días se atribuyen directamente al cambio climático, según un informe reciente del World Weather Attribution, en colaboración con el Climate Central y el Centro de Clima de la Cruz Roja.