El plástico se encuentra en nuestra vida diaria; está en el cepillo de dientes, en la bolsa y botella plástica y también en nuestra ropa.

La mayoría de este plástico termina en el medio ambiente como desecho, y se va disminuyendo en su tamaño hasta convertirse en partículas de unos cuantos milímetros,  lo que representa un grave peligro a la salud humana.

Muchas veces estas micropartículas son ingeridas por peces que terminan siendo parte del consumo humano.  

Por: UNA Costa Rica