El parásito fúngico Ophiocordyceps kimflemingiae infecta a su huésped, que en general suelen ser hormigas de la especie Camponotus castaneus que habitan al sureste de Estados Unidos; manipula su cerebro y controla sus comportamientos con una intención: propagar sus esporas. Este fenómeno obliga a las hormigas a comportarse como zombis. Los insectos infectados salen de sus nidos, y trepan hasta lo más alto de una planta donde...