En los seres humanos, como en otros mamíferos, los bebés tienen una tendencia innata a formar un vínculo de apego con sus madres o cuidadores, una unión que desempeña un papel esencial en su desarrollo, ya que ayuda a los recién nacidos a sentirse seguros y aprender habilidades y comportamientos claves. Sin embargo, no se conocen del todo los mecanismos cerebrales detrás de estas redes creadas durante la etapa lactante. Un nuevo estudio,...




