Nankín, China Veloz y obediente, ni ladra ni muerde, y en especial, nunca deja sorpresas desagradables en el suelo. El perro-robot AlphaDog es la respuesta a dos de las grandes pasiones de los chinos: las mascotas y la tecnología. Equipado con detectores, funciona gracias a la inteligencia artificial, lo que le permite «oír» y «ver» su entorno. Aunque no tiene cabeza ni cola, «es como un perro de verdad», resume Ma Jie, responsable de...




