Sídney, Australia. Las «copiosas» cantidades de aerosoles de humo emitidos por los incendios forestales de 2019-2020 del «verano negro» australiano se relacionan con un agravamiento del impacto del fenómeno meteorológico de La Niña, que se repitió por tres temporadas consecutivas, según un estudio científico. Estos «excepcionales» incendios también provocaron cambios en el ciclo de las nubes una «radiación a escala planetaria, similares a las...




