Mientras algunos objetos fabricados por humanos alcanzan velocidades que parecen sacadas de la ciencia ficción, el récord de velocidad para seres humanos sigue estancado desde hace más de cinco décadas. Cuando pensamos en la velocidad, solo imaginamos un automóvil de Fórmula 1 o quizás un avión supersónico. Sin embargo, estos vehículos palidecen en comparación con la velocidad máxima alcanzada por seres humanos en el espacio. Y más aún si...