Puñaca Tinta María, Bolivia. Un bote descansa solitario en el suelo agrietado sobre el que algún día flotó: el lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia, desapareció llevándose consigo una forma de vida milenaria. Los urus se hacen llamar «gente de agua». Maestros de la pesca y la cacería de aves como los flamencos, vivieron siglos en islas flotantes y balsas de junco hasta que se asentaron en la orilla. Los abuelos de Félix Mauricio...




