Ucrania.  A principios de marzo, cuando el avance del ejército ruso en la región ucraniana de Zaporiyia parecía inevitable, Natalia Cherguik se fue hacia el oeste en un camión cargado con una tonelada de cuadros, armas de colección y cerámicas del siglo XVII. «Recorrimos 1 mil  kilómetros en cinco días. Fue un viaje espantoso, conducíamos con aviones pasando por encima de nuestras cabezas sin saber siquiera si eran ucranianos», recuerda la...