Brasil. Las hormigas, por ejemplo, son excelentes trepadoras. Disponen de unas hendiduras en sus patas que pueden pegarse a los agujeros más diminutos. Los caracoles liberan una capa de baba sobre superficies planas de manera que no se secan, además de proteger su sensible piel. La baba de caracol está enriquecida con proteínas que la hacen muy pegajosa. Este lagarto, en cambio, no necesita sustancia pegajosa para correr arriba y abajo por una...