Brasil. Una torre metálica de más de 35 metros de altura sobresale entre los árboles en el corazón de la Amazonia brasileña, unos 80 kilómetros al norte de Manaos, en el noroeste de Brasil. Alrededor se pondrán 16 torres de aluminio para bombear CO2 y transformar la selva en un experimento sobre el futuro del planeta. “Tendremos proyecciones más precisas de cómo la selva puede ayudarnos frente al cambio climático, absorbiendo al menos una parte...