La invasión de malezas en América Latina causa problemas crecientes a la biodiversidad –al desplazar a la flora y fauna locales–, la seguridad alimentaria y el desarrollo económico, porque puede generar pérdidas de cultivos superiores al 30 por ciento. Con vistas a contener ese peligro, los métodos de biocontrol apelan a organismos vivos –por lo general, insectos u hongos nativos– que atacan a las plagas, reduciendo su impacto negativo...




