Nemocón. Una pareja de tinguas moteadas se asoma tímida entre las ramas de los juncos de una finca de cultivo de flores a la que se ha mudado por la falta de humedales en la Sabana de Bogotá, donde antes estas aves residían a sus anchas, dando esperanzas a su especie, ya que hasta hace pocos años se encontraba en grave peligro de extinción. Poco a poco se dejan ver, primero uno y luego la otra, que se reúnen para desayunar los pequeños...