Umerkot, Pakistán. Después de mezclar carbón con unas gotas de leche de cabra, Basran Jogi, de 60 años, se vuelve con su aguja hacia sus invitadas del día: dos niñas pakistaníes que han venido a hacerse su primer tatuaje tradicional. En las aldeas hindúes de la frontera oriental de Pakistán, cerca de India, las tatuadoras llevan siglos dibujando con agujas líneas de puntos, círculos y otros adornos geométricos en los rostros, los brazos y las...




