Panamá. Un grupo de muchachos juega bajo la lluvia. Entre ellos, una niña canta lo más fuerte que puede, compitiendo con el aguacero y marcando el momento en el que no dejaría de cantar. Marta «Betty» Herrera recuerda, y la sonrisa se le escucha en la voz. Su abuela, que le había enseñado esa canción, se emocionó mucho al escucharla aquella vez. Así se le atravesó en la vida el tamborito, cuando apenas tenía 7 años para convertirla en...




