Al principio de su larguísima historia, la Tierra era una masa de roca fundida. Con el tiempo, millones de años, la superficie del planeta se enfrió y nuestro mundo pasó de ser un lugar incandescente a uno donde el agua pudo existir en estado líquido. Al enfriarse se formó una delgada capa sólida, la corteza terrestre. Debajo de ella sigue existiendo un mundo en constante movimiento, una capa elástica que, impulsada por el calor interno del...




