A lo largo de la evolución animal, muchas especies han sido domesticadas por los humanos. A pesar de su gran variedad, estos seres vivos comparten un conjunto de rasgos morfológicos —como la reducción de características craneofaciales— y de comportamiento, ya que son más sociables y dóciles. En conjunto, estas características componen el conocido como ‘síndrome de domesticación’ (SD), una de las incógnitas más importantes de la genética....




