Madrid. Los episodios de lluvias torrenciales en zonas desérticas, como el que acaba de sufrir la península arábiga en el Golfo Pérsico, dejarán de ser excepcionales y tenderán a ser más habituales por el calentamiento del agua de los océanos y su impacto en el efecto de los grandes sistemas tormentosos. «En los últimos tiempos, por el calentamiento global, estamos viendo que incluso en países con sequedad extrema también ocurren episodios en...




