París.-  Para los cangrejos ermitaños no es fácil reproducirse con tranquilidad, pues se enfrentan al riesgo de que les roben la caparazón. Así, algunos de ellos, las especies terrestres, habrían evolucionado desarrollando «penes» más largos para tener un «sexo seguro», según un estudio. Mark Laidre, biólogo del Dartmouth College de Estados Unidos, lleva varios años estudiando estos crustáceos de abdomen blando que se protegen en un caparazón...