La psilocibina, el compuesto psicodélico que se encuentra en las setas mágicas, ayuda a abrir los cerebros de las personas deprimidas, a «encender el interruptor» de las redes cerebrales rígidas y a hacerlas menos fijas en los patrones de pensamiento negativo, según sugiere un nuevo estudio publicado en la revista Nature Medicine. Muchos pueblos indígenas han utilizado durante mucho tiempo los hongos mágicos y otras plantas por sus...