SÃO PAULO, BRASIL. El huerto de Antônia Andrade de Araújo, de la comunidad indígena Coelho Atikum Jurema, en el municipio de Petrolina, estado de Pernambuco, Brasil, tenía pocas plantas y producía poco maíz y frijoles. “Con el nuevo sistema, el agua ahora es segura y mí huerto se convirtió muy variado, en el que se cultivan calabazas, ciruelas, papayas, anacardos, piñas, mandarinas, entre otras frutas y verduras”, señala a SciDev.Net. Ella se...