Colombia. Esta madre venezolana llegó a la Guajira, Colombia, con apenas recursos. “Mi hijo llegó en un estado, o sea, bajísimo de peso. A veces decía, «Dios mío, mi hijo». Su papá decía, «Quizás es normal.» Y yo le digo, «No es normal que mi hijo esté flaquito, así desnutrido”, porque yo lo veía mal. Su papá decía, «Bien, pero los otros niños tienen su contextura, es así”, y yo no pensaba lo mismo, hasta que decidí buscar ayuda”, dijo Luz...




