Italia. Imaginen un ojo… mejor dicho, ocho ojos, que desde el cielo pueden monitorear con gran precisión lo que sucede en la Tierra. Son los primeros satélites de la constelación Iride, un programa conjunto de la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana (ASI). Estos satélites, fabricados por la empresa italiana ARGOTEC, procesan imágenes a bordo y tienen la capacidad de detectar incluso pequeños movimientos en la corteza...